La forma de evaluar

La recolección de datos sobre los alumnos se hará de manera permanente (no sólo a través de exámenes bimestrales, semestrales y finales) para así ir ajustando la enseñanza a las necesidades de los niños. Podemos decir que en primaria y preescolar los resultados se consignan de forma cualitativa y no sólo cuantitativa. Asi, es preferible describir detalladamente los logros y dificultades de cada niño que ponerle la etiqueta de una calificación numérica.

Evaluar a un pequeño no es tarea fácil para su maestro. Es necesario tomar en cuenta diversos factores para tener el espectro completo del aprendizaje del niño durante cada año en particular. Por ejemplo: no es igual la forma de evaluar en el nivel preescolar que durante la primaria. Mientras en el jardín de niños generalmente no se realizan exámenes para su evaluación y promoción, en primaria son imprescindibles. De esta manera, durante el kínderse toman en cuenta otros aspectos, como la integración del alumno a la escuela y a sus compañeros (socialización), la forma como juega con los materiales (maduración psicomotora), si escribe y
lee antes de tiempo aprendizaje del proceso de la lecto-escritura), etcétera. Por otro lado, en los niveles de primaria se toma en cuenta su desempeño diario, la elaboración de tareas, la participación en clase y eventos cívicos, y su conducta social, con la finalidad de hacer una evaluación integral de cada alumno.

Artículo Aprendizaje

Tags:

Sin comentarios
La evaluación pesa en su autoestima

Aparte de variar el objetivo de la evaluación (ya no es sólo el estudiante el que se somete a prueba), también se ha ganado sensibilidad en este terreno. Ahora se parte de la creencia de que puede tener consecuencias e influencia decisivas en el proceso de aprendizaje y crecimiento de los niños. Las expectativas de los profesores respecto de sus alumnos influyen mucho en su rendimiento, en la imagen que tienen de sí mismos y en sus posibilidades de seguir con éxito su escolaridad.
Del mismo modo, esta evaluación escolar también influye en los padres. Poco a poco estamos transmitiendo a los niños opiniones que pueden hacerlos sentirse capaces y con ganas de superarse o incapaces y poco competentes. Las profecías que hacen las personas más significativas para ellos (sus padres y maestros) tienen tendencia a cumplirse.

Artículo Aprendizaje

Tags:

Sin comentarios
¿Cómo interpretar sus calificaciones?

Hace poco me comentaba una maestra de la escuela como aún recordaba con espanto la hora de entregar su boleta de calificaciones a sus papas. De pequeña tuvo una mala etapa, en la que los suspensos se encadenaban y, lejos de motivarla, cada vez la iban encasillando más en el papel de torpe y mala estudiante. Menos mal que estas evaluaciones negativas no han dejado más que este mal recuerdo. Con mucho esfuerzo y ganas de superarse, ahí está, con su carrera terminada y ejerciendo admirablemente su profesión. ¡Hasta Einstein era considerado un mal estudiante en su infancia!
En décadas anteriores, sólo se evaluaba para emitir un juicio sobre el comportamiento y rendimiento del alumno. Por suerte los tiempos ya están cambiado. Las actuales tendencias pedagógicas han traído aires nuevos y el enfoque ha variado.

En la actualidad, la evaluación, además de su función tradicional, la cual no se ha eliminado, sirve para detectar la evolución y progreso mensual de los niños, con el fin de buscar nuevas formas que ayuden a incrementar su aprendizaje. De lo que se trata es de poner las calificaciones al servicio de la mejoría de la propuesta educativa que ofrece cada plantel, sea éste público o privado; pero para ello hay que ampliar el espectro de la evaluación y valorar también la programación, metodología utilizada y la intervención del profesorado.

Artículo Aprendizaje

Tags:

Sin comentarios
Comprar juegos pensando en su desarrollo

La decisión de qué material didáctico adquirir dependerá de la edad de los niños. Según vayan avanzando en su desarrollo, habrá que presentarles juguetes que se ajusten a sus posibilidades de acción. Así, atraídos por la curiosidad, irán manipulando, explorando e investigando y, progresivamente, desarrollándose en el terreno afectivo, físico, intelectual y social.
La cantidad es muy importante. Si tienen un exceso de juguetes, se sentirán desbordados e inquietos. La clave está en que haya los suficientes para satisfacer las necesidades de todos los alumnos y que estén agrupados según las actividades que permiten realizar. Conviene además que estén a su alcance, para que, libremente, puedan disponer de ellos.
Son su material didáctico: en vez de libros de texto, juguetes. Pero, ¿sabemos para qué sirven realmente?

Rompecabezas:
Son juegos compuestos por un mínimo de dos piezas que, al unirse de forma correcta, forman una imagen. Existe una gran variedad de modelos con diferente dificultad (número de piezas, tipo de corte y complejidad de la imagen a reconstruir). Para los más pequeños convienen rompecabezas de plástico de dos o tres piezas, con cortes rectos, en los que se represente una única figura. Poco a poco, se irá aumentando la dificultad. Aparte de los de plástico para las primeras edades, hay de madera, que se deterioran menos, y de cartón.

Artículo juguetes de niños

Tags:

Sin comentarios
Más trabajo, sobre todo para la madre

Es cierto que la mujer que ya no es primeriza vive su embarazo con menos estrés y espera el parto con mayor serenidad que el anterior. La experiencia también le facilita la crianza del segundo hijo, pues ahora sabe de antemano que es capaz de hacerlo bien.
Pero el aumento de la familia, no vamos a negarlo, acarrea también un trabajo añadido. Para empezar, «a uno se lo dejas a cualquiera, mientras que a dos, ya no. Tienes que tener claro quién va a cuidar de ellos», dice Esther, que ahora está camino de tener a su segundo hijo.
«A mi niña mayor me la cuidó mi madre, pero cuando vino la segunda… me pareció un abuso. Además ya tenía unos cuantos años más», comenta Sorda Marcos.

Antonio García y su esposa comparten las tareas del cuidado del bebé. Según él, «los primeros meses son durísimos. Para la madre es obviamente más difícil, porque por mucho que la ayudes, ella lleva el peso de la relación de dependencia que se forma con la lactancia. Yo intento colaborar en lo que puedo, pero reconozco que mi contribución no se acerca al reparto de tareas al 50 por ciento al trabajar muchas horas fuera de casa. Las noches son los momentos más difíciles, porque también hay que darle de comer. Estás más fresco que la madre y tienes que relevarla porque el bebé nunca duerme de corrido en este periodo».

Su experiencia le parece «mejor que cuando eres primerizo, ahora quitas importancia a los síntomas intrascendentes y sabes qué aspectos pueden ser preocupantes».
«Yo creo que un segundo hijo es bueno para todos -comenta Beatriz, madre de un niño de cuatro años y de un bebé de seis meses-. Yo estoy agotada, lo reconozco, tengo un estrés tremendo y en mi trabajo nadie entiende lo que estoy pasando, pero mi familia es ahora mucho más completa y mi marido y yo somos más felices que nunca».

Artículo Desarrollo del Niño

Tags:

Sin comentarios
Tener hermanos ayuda a crecer

Concha recuerda que en el caso de sus hijos mayores, que se llevan dos años, «el segundo se saltó muchas etapas por acercarse al mayor, como pasar de unos juegos a otros más avanzados», mientras que el primero volvió a vivir etapas que había disfrutado en su infancia, «como volver a comer papilla con su hermano pequeño».
Los dos hermanos se compenetran y aprenden a la vez a compartir. Además, el mayor gana en madurez y el pequeño despierta más rápidamente sus inquietudes.

Artículo Desarrollo del Niño

Tags:

Sin comentarios
¿Cuándo denunciar un abuso?

La opinión de los expertos es tajante: hay que denunciar siempre. La denuncia permite que la justicia proteja al menor y aisle al agresor, impidiendo de esta forma que los abusos se repitan. Por otro lado, un procedimiento judicial suele obligar a los agresores a seguir un tratamiento terapéutico, medida que raras veces buscarían por su cuenta.
Es de sobra sabido que un proceso penal causa daños añadidos a los niños. En muchos de los casos, tienen que declarar varias veces y desde el momento de la denuncia hasta ei final del juicio puede transcurrir un tiempo considerable. En este lapso, el menor se ve obligado a recordar continuamente los hechos.

Las ONG de la infancia han propuesto varias medidas para aligerar este procedimiento. Mientras tanto, las familias deberían ponerse urgentemente en contacto con un profesional competente, como un psicólogo, un asistente social o un abogado, con el fin de encontrar ayuda tanto acerca de los procedimientos de la denuncia como en cuanto a la atención psicológica. Un niño víctima de abusos siempre necesita el apoyo del psicólogo.
También el médico de familia del centro de salud pertinente puede ser un primer contacto.

Artículo dificultades del niño

Tags:

Sin comentarios
Consecuencias en el niño por violencia en la familia

Los hechos violentos cometidos en casa, como ei abuso sexual y el maltrato físico o verbal, se van a reflejar en consecuencias inmediatas y otras más se presentarán a largo plazo. En el caso de los niños se observan los siguientes problemas derivados: bajo rendimiento escolar, conflictos en el aprendizaje, problemas de conducta como agresividad, pasividad, baja autoestima, depresión, etcétera. A largo plazo, el chico se habitúa a ver la violencia como algo usual y constante en la familia, lo cual, de no ser tratado el asunto por un especialista, lo llevará a repetir el mismo comportamiento cuando sea adulto. En términos generales, la violencia intrafamiliar genera en los miembros de la familia:
• Baja autoestima.
• Aislamiento afectivo.
• Bajo rendimiento escolar.
• Sentimientos de tristeza y soledad.
• Percepción fatalista de la vida.
• Conductas autodestructivas, como uso de drogas, fumar o beber.

Artículo dificultades del niño

Tags:

Sin comentarios
¿Cómo han de reaccionar los adultos?

Saber escuchar.
Ciertamente se trata de un tema incómodo que obliga a reaccionar. La primera medida consiste sencillamente en escuchar, sin mostrarse incrédulo o escandalizado.
Creer al menor.
Un niño no miente en un asunto así. No le digamos que es mentira, porque necesita a alguien que le crea. Los detalles de un abuso son tan ajenos al mundo infantil que sería incapaz de inventarlo.
Reaccionar con calma.
No conviene mostrarse tan alarmado que el pequeño se asuste aún más. El trato con él ha de ser igual de normal y cariñoso que antes.
Por supuesto, también hay que contar con la posibilidad de que el menor no cuente nada, bien porque se siente demasiado intimidado, o porque su corta edad no le permite encontrar palabras para expresar lo sucedido. Especialmente difíciles se presentan las cosas cuando el abuso ha ocurrido en el seno de la propia familia y existe un fuerte lazo afectivo entre la víctima y su agresor.

Artículo dificultades del niño

Tags:

Sin comentarios
Quererlos no basta, hay que demostrarlo

«Tocar no es sólo un estímulo placentero sino una necesidad biológica», escribe Phyllis K. Davis en su libro El poder del tacto. Desde que nacen, nuestros hijos necesitan que los tomemos en brazos, los besemos y acariciemos, y esto no es ninguna contradicción con la anterior afirmación de que los niños tienen derecho a rechazar cualquier contacto no deseado. Tener cautela ante un posible abuso no significa que los padres y abuelos no puedan y deban amar y apapachar a sus pequeños todo lo que ambas partes quieran. Son momentos entrañables, el elixir de la vida.

También cuando se hacen mayores, las chicas y los chicos siguen necesitando buena dosis de contacto físico, aunque ya no como cuando eran bebés, sino mediante otras manifestaciones de cariño: una mano amistosa sobre su hombro o un cálido abrazo. De la misma manera que el contacto físico, les hace falta nuestra atención, la seguridad de que siempre estamos de su parte y de que los aceptamos tal como son. Los niños que reciben pocas caricias y escasa atención se vuelven más vulnerables a las ofertas inoportunas.

Artículo dificultades del niño

Tags:

Sin comentarios