Tu bebé de cinco meses

Hasta hace unas semanas nada más, siempre quedaba en la posición en que lo dejabas. Pero de pronto, alrededor de los cinco meses, tu bebé descubre que puede tener cierta libertad de movimientos que antes no tenía. Así, por más que te empeñes en acostarlo boca abajo, muchas veces girará sobre su eje y aparecerá mirando el techo. Eso le aportará a él una enorme alegría. Y a vos también. También aprenden a manejar sus piernas. Las usan para tocar todos los objetos llamativos que estén a su alcance. Sonajeros, móviles, peluches, chupetes, todo es fácil de tocar si está dentro de su territorio. Estirar sus piernitas para arriba, o para los costados, para alcanzar los juguetes a su alrededor se convertirá en uno de sus pasatiempos preferidos.

Sus brazos ya le permiten sostener objetos con fuerza, y pasarlos de una mano a la otra. Tomará cualquier cosa que tenga cerca, o que le entregues, y se entretendrá estrujándola fuerte, o haciéndola ir de lado a lado. Está más vivaz y activo, y puede pasarse largo rato mirando cosas que le llamen la atención. Debido a que ya puede sostener muy bien la cabeza, querrá pasarse largos momentos sentado, mirando y jugando con sus muñecos y juguetes. Es importante que lo cambies a menudo de posición, para así evitar que pase la mayor parte del tiempo acostado. Podes sentarlo en el piso, sostenido con almohadones, o ubicarlo en su cochecito en la posición de sentado. También podes sostenerlo entre tus piernas, mientras las mantenés abiertas y él se ubica en su interior, como en un nido. Su curiosidad va in crescendo, y cuando escuche voces girará su cabeza para ver quién habla. Querrá comunicarse con otros niños a través de balbuceos. Diferenciará tu voz de la de los extraños, y reconocerá las del ámbito familiar.
Acostado boca abajo, intentará levantar la cabeza impulsándose con los brazos. Aquí vos podes ayudarlo, sosteniendo un objeto colorido o brillante sobre su cabeza, o haciendo sonar un sonajero a la misma altura para llamar su atención. Esto es importante para fortalecer sus músculos y estimular su desarrollo.

A esta edad le fascinará ver su imagen en el espejo. Incluso puede ser que intente dialogar con ella. Acércalo a un espejo y deja que se mire y divierta: es una gran manera de pasar el tiempo, sin cansarse y sin quitarle estímulo al niño. A los cinco meses los bebés comienzan a producir gran cantidad de saliva. Esto no debe alarmarte, ya que es absolutamente normal. Solo equípate de baberos, que de todos modos nunca vienen mal, especialmente si tu bebé está pronto a comer sus primeras papillas. Tiene todo la vida por delante, y lo sabe. Está empezando a descubrir los primeros placeres que le prodiga su autonomía. En esta etapa, lo que mejor podes hacer es acompañarlo en su crecimiento poniendo a su alcance objetos de variados colores y tamaños para estimular sus movimientos, mostrarle poco a poco diferentes lugares, y ayudarlo a seguir conociendo su cuerpo, respetando su ritmo. No olvides sacarlo de paseo diariamente; la calle puede ser para tu bebé de cinco meses una caja de sorpresas por descubrir.

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