Recuperación después del parto

Nada -nada de nada- puede prepararte para el impacto que significa tener un bebé. Si tuviste un parto natural, sentirás sensible la zona baja; si tuviste cesárea, probablemente te dolerá la herida. Tus pechos estarán pesados, sensibles por demás, y los sentirás como poco familiares. Es un tiempo extraño, parecido al de un largo sueño, en el que el día y la noche se confunden, y vos deambulas como por un gran camino neblinoso -exhausta, pero eufórica y esperanzada. Nunca conocerás un cansancio como éste, pero habrá días, y muchos, en los cuales sentirás tanto amor por tu bebé, que llorarás.

Trata de estar ‘calmada. Tus hormonas se acomodarán finalmente. Y, además, tenes licencia para estar un poco alterada. Después de todo, un ser humano acaba de nacer de tu propio vientre, y ahora está a tu cargo. Seguramente para esta época habrás oído hablar de métodos anticonceptivos (¡aunque por ahora ni se te cruza por la mente!), y ile ejercicios del piso pelviano. La recomendación es que los hagas: si no es por el bien de tus futuras relaciones sexuales, hacélos por el hecho de que facilitan la vuelta a la normalidad de todo tu organismo, y contribuye a tu bienestar y recuperación.

Incrementa la ingesta de comidas que contengan fibra -frutas, vegetales verdes, pan de salvado-. Te ayudarán a evitar la constipación. Probablemente el tema “sexo” no estará en tu mente en estos días. Los médicos recomiendan no retomar las relaciones sexuales hasta después de 6 semanas de haber parido, pero no obstante ello están permitidos las caricias, mimos, masajes, y todo lo que vuestra imaginación conciba. Si viene, genial, y si vos y tu pareja no sienten ganas, no te desesperes, es absolutamente normal.

Posted in El Parto

Tags:

RSS 2.0 | Trackback | Comment

Deja un Comentario

You must be logged in to post a comment.