De la sexta semana en adelante

Para cuando veas al médico, en la semana sexta después del nacimiento de tu bebé, las cosas habrán cambiado mucho. Aún te sentirás muy cansada (la mayoría de las mamas pierden entre 400 y 750 horas de sueño en el primer año de su bebé), pero tu cuerpo y tu mente empezarán a funcionar nuevamente en conjunto.

Te permitirán comenzar con un régimen de ejercicios. Salir a caminar con el bebé en su cochecito es el mejor truco, No sólo que tu bebé se mecerá hasta.dormirse (amén de que el aire libre le hará bien, y el paisaje lo estimulará), sino que vos recuperarás tu forma sin darte cuenta. Solamente recuerda contraer el abdomen lo más que puedas (“meter panza”).

Cuidando de ti misma

Ni se te ocurra empezar una dieta estricta. Tu cuerpo te resultará extraño, y probablemente tengas unos kilos demás, pero él estará pasando por muchas demandas extra, con lo cual resulta negativo privarlo de comida. Las que amamantan necesitan entre 300 y 600 calorías más que lo habitual para asegurarse de que producirán leche. Date tiempo. Borra de tu mente todas aquellas fantasías de calzarte tu habitual jean ultraajustado ya mismo, o de volver a tu figura en dos semanas, como aquella modelo de revista… eso no es lo normal. Tu cuerpo encontrará el equilibrio cuando esté listo, aunque tome un poco más de tiempo del que tu creías. Toma mucha agua, si estás amamantando, más aún.

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