Marchas y contramarchas

Hay sucesos en la vida del pequeño que pueden hacer tambalear todo lo aprendido y logrado hasta el momento. Un viaje de los padres que los separa por algún tiempo, un jardín de infantes nuevo, una mudanza, o el nacimiento de un hermanito, pueden ocasionar que el niño que antes controlaba esfínteres deje de hacerlo. Esto es algo normal, pero debemos tomar medidas y buscar una solución pronta.

Todo aquello que se relaciona con el aprendizaje de un niño, es un proceso, tenemos que estar conscientes de que va a cometer errores, que algo que ya hacía bien, lo puede hacer nuevamente como antes; si deja el biberón, en algún momento lo va a querer nuevamente, etc. Todo esto es debido a que algo está pasando, siente que perdió atención o se siente culpable de algo.

Debemos tomarlo como producto de una situación que lo angustia, como algo que con el correr de los días va a volver a ser como antes. Sin embargo, si esta situación se prolonga más allá de lo esperable, no debemos dejar de consultar en primera instancia al pediatra, quien nos aconsejará cómo proceder.

One Comment

  1. Muy interesante, me gustó mucho, lo comparto 🙂

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