Qué implica para los adultos

La caca y el pis se vuelven el eje de nuestras conversaciones, por un tiempo todo en casa gira en torno a la pélela y a los éxitos y fracasos con relación a ella. Si bien el control de esfínteres es una de las tantas conquistas del niño como lo fueron en su momento el destete o el dejar la mamadera o la cuna, éste es un momento muy especial en la vida de la familia porque sus connotaciones son diferentes.

Dejar los pañales es un acontecimiento social y un gran paso para ellos, ya que algo de las normas y de los límites que impone la convivencia en una sociedad empieza a hacerse sentir posiblemente por primera vez en la vida de un niño. Son los padres quienes incluyen a su hijo en las leyes sociales, quienes le están pidiendo algo que es importante para él porque lo quieren.

Algunas pautas que pueden servir para que este proceso sea un poco más fácil son:

El control de esfínteres es…

  • Todo un proceso con avances y retrocesos, éxitos y fracasos, un día logra contenerlo pero luego pasan dos o tres que no puede.
  • Un paso muy importante para el niño, ayuda mucho en el desarrollo mental, emocional y social.
  • Una de sus primeras tomas de decisiones, pues conscientemente sabe que es momento de utilizar el baño y no utilizar el pañal.
  • Primeros síntomas de madurez, pues se hace cargo de la incomodidad y la tensión de controlarse.
  • Asimila la autoridad de los adultos para poder integrarse en el mundo que aun desconoce, aquel donde hay reglas más estrictas a las que se tiene que enfrentar.
  • Darse cuenta que el baño es algo que tenemos que controlar y es necesario encontrar un lugar indicado.

El control de esfínteres no es…

  • Únicamente mantener seco el pañal.
  • Una carrera contra tiempo.
  • Un simple aprendizaje de un hábito.
  • Resultado de un entrenamiento.
  • Un aprendizaje instantáneo, un día no controla y al otro sí.
  • No felicitar de más, hacerle entender que hizo algo muy bien pero no premiarlo en demasía, de mismo modo no reprimirlo si surgen problemas durante el aprendizaje.
  • no hay que compararlos con otros niños o hacerlos sentir que nos decepcionaron.
  • Una decisión únicamente del niño o del adulto.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *